Las enfermedades cardiovasculares representan la primera causa de muerte.
Habitualmente, se producen cuando en la persona se une una serie de circunstancias, llamadas “factores de riesgo”.
Conocerlos y combatirlos nos ayuda a prevenir la aparición de enfermedades cardiacas y cerebrales.
Entre los principales factores destacan el colesterol elevado, el consumo de tabaco o alcohol, la hipertensión arterial, la diabetes, la edad, el sexo y los antecedentes familiares. Una dieta inadecuada, el estrés o la falta de ejercicio también son perjudiciales.
Estos factores tienen un efecto multiplicativo: varios de estos factores en grado leve provocan un riesgo de padecer una enfermedad del corazón muy superior que si se presenta un único factor grave.